Transilvania en 4 días: una ruta entre castillos, vampiros y misterios
Una escapada por la tierra de Drácula, los escenarios de Miércoles y algunos de los rincones más fascinantes de Rumanía. Ideal para Halloween, pero perfecta para cualquier momento del año.
El nuestro a Transilvania empezó, de alguna manera, mucho antes de hacer las maletas. Entre las páginas de Drácula, los relatos de Edgar Allan Poe, los castillos envueltos en niebla y esa fascinación que siempre me han producido los lugares donde la historia y la leyenda se confunden.
Porque, vamos a reconocerlo, ¿quién no ha querido alguna vez visitar el castillo de Drácula?
Y si a eso le sumamos que también podemos conocer la academia Nevermore de Miércoles, recorrer ciudades medievales que parecen detenidas en el tiempo y atravesar los bosques de los Cárpatos, la escapada empieza a resultar bastante irresistible.
Nosotros elegimos descubrir Transilvania en Halloween. Y sí, tiene su punto pasear entre castillos, cementerios antiguos y calles empedradas en esas fechas. Pero os adelanto algo: Transilvania no necesita calabazas ni murciélagos de plástico para resultar fascinante.
De hecho, su propio nombre significa «más allá del bosque».
¿No os parece una forma maravillosa de empezar una historia?
Y, como no podía ser de otra manera en Pepita Viajera, hemos preparado una guía descargable de Transilvania con actividades para niños, para que los pequeños exploradores investiguen misterios, busquen dragones y descubran qué hay de verdad detrás de las leyendas.
Pero antes, abramos las puertas del castillo...
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Nuestra ruta de 4 días por Transilvania en coche
Transilvania es una región enorme y, desde luego, merece mucho más tiempo. Pero cuatro días dan para una escapada estupenda si organizamos bien el recorrido y aceptamos que no podemos verlo absolutamente todo.
Este fue nuestro itinerario:

- Día 1: Bucarest → Brașov. Descubrimos el centro medieval de Brașov, la Iglesia Negra y Strada Sforii, una de las calles más estrechas de Europa.
- Día 2: Brașov → Bran → Sighișoara. Visitamos el famoso Castillo de Drácula y recorremos la ciudadela medieval de Sighișoara, vinculada a la historia de Vlad el Empalador.
- Día 3: Sighișoara → Castillo Cantacuzino → Castillo de Peleș → Bucarest. Conocemos la Academia Nevermore de la serie Miércoles y uno de los castillos reales más impresionantes de Rumanía.
- Día 4: Bucarest. Recorremos el centro histórico, descubrimos el monumental Palacio del Parlamento y terminamos nuestra aventura en las piscinas tropicales de Therme București
La ruta tiene bastante carretera, especialmente el tercer día, pero permite descubrir algunos de los lugares más emblemáticos de Transilvania y terminar conociendo Bucarest, la capital de Rumanía.
Antes de empezar: algunos consejos que os ahorrarán disgustos
Alquilad un coche. Para hacer este recorrido es, en nuestra opinión, la opción más cómoda. Nosotros utilizamos Meridian Rent a Car y nuestra experiencia fue muy buena.
No os fiéis demasiado de las distancias. En Rumanía, 150 kilómetros no siempre significan un trayecto corto. Muchas carreteras tienen un solo carril por sentido, atraviesan pueblos o discurren entre montañas. Y el tráfico puede convertir un desplazamiento aparentemente sencillo en una pequeña prueba de paciencia.
Así que reservad más tiempo del que pensáis para los traslados. Especialmente si, como a nosotros, os gusta parar de vez en cuando para disfrutar del paisaje.
Reservad las entradas de los castillos con antelación. Bran, Cantacuzino y Peleș son lugares muy visitados y, en Halloween, algunas actividades especiales pueden agotar sus entradas.
Y llevad calzado cómodo. En esta ruta vais a subir escaleras, recorrer calles empedradas y caminar bastante. No es el momento de estrenar esos zapatos preciosos que todavía no sabemos si hacen daño.
Ahora sí. ¡Nos vamos!
Día 1. De Bucarest a Brașov: al otro lado del bosque
Distancia: 180 km
Tiempo de conducción: entre 2 h 30 min y 3 h 30 min aproximadamente.
Aterrizamos en Bucarest, recogemos el coche y ponemos rumbo a Brașov, nuestra primera parada en Transilvania.
Poco a poco, el paisaje empieza a cambiar. Aparecen las montañas, los bosques y esas carreteras que parecen internarse en un territorio donde cualquier cosa podría suceder.
En la novela Drácula, Bram Stoker convierte el viaje hacia los Cárpatos en una experiencia cada vez más inquietante. El protagonista se adentra en una región desconocida, entre montañas, supersticiones y advertencias que todavía no comprende.
Nosotros, por suerte, llevábamos Google Maps.
Aunque eso tampoco garantiza que uno no acabe perdido en alguna carretera rumana.
Qué ver en Brașov: una ciudad medieval para perderse
Brașov es una de esas ciudades que se disfrutan caminando sin demasiada prisa.
Casas de colores, calles empedradas, tejados puntiagudos y una arquitectura que recuerda que durante siglos fue un importante centro comercial de Transilvania.
Si llegáis con tiempo suficiente, os recomiendo empezar a descubrirla esa misma tarde.
Estos son los tres lugares que no os podéis perder.
Piața Sfatului, la Plaza del Consejo
Es el corazón de Brașov y uno de sus rincones más bonitos.
Una gran plaza rodeada de edificios de colores, perfecta para empezar a familiarizarse con el ambiente de las ciudades medievales de Transilvania.
Aquí apetece sentarse un rato, observar las fachadas y disfrutar del ambiente.
La Iglesia Negra
Su nombre parece inventado para una novela de misterio, pero tiene una explicación histórica.
En 1689, un gran incendio arrasó parte de Brașov y afectó también a esta iglesia gótica. Con el tiempo comenzó a conocerse como la Iglesia Negra.
No sé qué habría pensado Edgar Allan Poe de semejante nombre, pero desde luego no desentonaría en uno de sus relatos.
Es uno de los monumentos góticos más importantes de Rumanía y merece la pena acercarse para contemplar su arquitectura.
Strada Sforii, la calle de la Cuerda
Y aquí llega una de esas curiosidades que nos encantan en Pepita Viajera.
Brașov tiene una de las calles más estrechas de Europa.
Se llama Strada Sforii y antiguamente servía como pasaje entre calles, especialmente útil para los bomberos.
A los peques les encantará comprobar lo estrecha que es. Y a los mayores, intentar hacer una fotografía sin que aparezcan otras veinte personas.
Dónde cenar en Brașov
Después de pasear por la ciudad, toca descubrir otra parte fundamental de cualquier viaje: la gastronomía.
Os dejamos dos recomendaciones para probar la cocina tradicional rumana:
-
Sergiana: un restaurante de cocina típica rumana.
-
La Ceaun: una buena alternativa céntrica para descubrir platos locales.
Y no os marchéis sin probar los papanași, uno de los postres más conocidos de Rumanía.
Suelen servirse con crema agria y mermelada. La combinación puede parecer un poco extraña al principio, pero merece la pena darle una oportunidad.
Después de cenar, toca descansar.
Mañana tenemos una cita con el conde más famoso de la literatura.
Y no os marchéis sin probar los papanași, uno de los postres más conocidos de Rumanía.
Suelen servirse con crema agria y mermelada. La combinación puede parecer un poco extraña al principio, pero merece la pena darle una oportunidad.
Después de cenar, toca descansar.
Mañana tenemos una cita con el conde más famoso de la literatura.
Día 2. El castillo de Drácula y Sighișoara: entre la historia y la leyenda
Recorrido: Brașov → Bran → Sighișoara
Distancia: 145–160 km
Tiempo de conducción: entre 3 y 4 horas en total.
Hoy sí.
Hoy toca hablar de vampiros.
Aunque antes de entrar en el castillo más famoso de Rumanía tenemos que aclarar un pequeño detalle...
Drácula nunca vivió allí.
De hecho, el conde Drácula, tal y como lo conocemos, nunca existió.
Pero no os preocupéis, porque la historia real es casi tan interesante como la leyenda.
Castillo de Bran: ¿es realmente el castillo de Drácula?
El Castillo de Bran se levanta sobre una enorme roca, rodeado de bosques y montañas.
Torres, escaleras estrechas, pasadizos, habitaciones antiguas...
Si alguien nos dijera que detrás de una de sus puertas duerme un vampiro centenario, tampoco nos sorprendería demasiado.
Su historia se remonta a 1377, cuando se autorizó la construcción de una fortaleza para proteger el paso entre Transilvania y Valaquia.
Muchos siglos después, en 1920, se convirtió en residencia de la reina María de Rumanía.
Pero ¿qué relación tiene este castillo con Drácula?
Pues bastante menos de la que imaginamos.
No existen pruebas históricas sólidas de que Vlad el Empalador, el personaje real relacionado con el nombre de Drácula, viviera entre sus muros.
Y tampoco está demostrado que Bram Stoker se inspirara específicamente en Bran para describir el castillo de su famoso vampiro.
Pero hay que reconocer que el lugar tiene todos los ingredientes para alimentar la imaginación.
En la novela de Stoker, el castillo del conde aparece como una fortaleza aislada, rodeada de precipicios y montañas.
Bran encaja tan bien en esa imagen que terminó convirtiéndose en uno de los grandes símbolos de la leyenda.
Y eso nos plantea una pregunta muy interesante para viajar con niños:
¿Cómo puede una historia inventada acabar siendo más conocida que la historia real de un lugar?
Precisamente de eso trata nuestro primer reto de la guía infantil.
Los pequeños exploradores tendrán que buscar en el Castillo de Bran algunas de las pistas que Bram Stoker dejó en su novela: escaleras, puertas, habitaciones y otros elementos misteriosos.
¿Se parece el castillo real al que imaginó el escritor?
Tendrán que descubrirlo.
Consejos para visitar el Castillo de Bran
Calculad aproximadamente una hora y media para recorrer el castillo, más el tiempo que dediquéis a las fotografías.
Llevad calzado cómodo, porque hay bastantes escaleras estrechas y desniveles.
En nuestra experiencia, merece la pena valorar una visita hacia el mediodía o por la tarde, ya que las primeras horas también pueden concentrar muchos visitantes. De todas formas, comprobad los horarios y la afluencia prevista para vuestra fecha.
Puede haber opciones de acceso prioritario pagando un suplemento, según disponibilidad.
Y, sobre todo, reservad con antelación si vais en Halloween.
Podéis consultar la información actualizada en la web oficial del Castillo de Bran.
Vlad el Empalador: el hombre detrás del vampiro
Antes de continuar hacia Sighișoara, merece la pena detenernos un momento en esta historia.
En 1897, el escritor irlandés Bram Stoker publicó Drácula, una novela que acabaría convirtiéndose en uno de los grandes clásicos de la literatura de terror.
Pero mucho antes de que apareciera el conde literario, existió Vlad III, príncipe de Valaquia durante el siglo XV.
Se le conocía como Vlad el Empalador por los terribles castigos que imponía a sus enemigos.
Su padre, Vlad II, perteneció a la Orden del Dragón, una orden de caballería. De ahí procede el nombre Dracul, relacionado con el dragón, y Drácula puede interpretarse como «hijo de Dracul».
Stoker utilizó el nombre y conocía algunas referencias históricas, aunque no está demostrado que construyera todo su personaje a partir de Vlad III.
Así que tenemos un gobernante real, una novela de vampiros y un castillo que se convirtió en símbolo de una historia que nunca ocurrió allí.
¡Y luego dicen que la historia es aburrida!
Sighișoara: una ciudad donde parece que el tiempo se ha detenido
Continuamos nuestro recorrido hasta Sighișoara.
Y os diré algo: esta ciudad es una de esas sorpresas que hacen que un viaje merezca la pena.
Su ciudadela medieval, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, conserva torres, murallas, calles empedradas y casas de colores.
Es de esos lugares en los que apetece guardar el mapa y dejarse llevar.
Además, la tradición sitúa aquí el nacimiento de Vlad el Empalador y sabemos que su padre estuvo vinculado a la ciudad.
Así que seguimos rodeados de historia, dragones y algún que otro misterio.
Qué ver en Sighișoara
1. La Torre del Reloj
Con sus 64 metros de altura, es uno de los grandes símbolos de la ciudad.
Su reloj tiene figuras que representan los días de la semana y desde su mirador se obtienen unas vistas estupendas de la ciudadela.
2. La Casa Vlad Dracul
Una casa histórica vinculada a la familia de Vlad el Empalador.
Aquí os voy a proponer algo: fijaos bien en los detalles de las fachadas.
En nuestra guía infantil hemos preparado un reto para encontrar un dragón dorado escondido en la ciudadela.
No os voy a decir exactamente dónde está. Eso sería hacer trampas.
3. La Plaza de la Ciudadela
Uno de los rincones más bonitos para pasear, observar las fachadas y hacer fotografías.
4. La Escalera de los Estudiantes
Una escalera cubierta de madera con 175 escalones.
Se construyó para que los escolares pudieran subir protegidos del mal tiempo.
Como profe, este lugar me parece especialmente curioso.
Imaginad tener que subir todos esos escalones cada mañana para llegar a clase.
Aunque, pensándolo bien, con ese entrenamiento nadie necesitaría apuntarse al gimnasio.
5. La Iglesia de la Colina y su cementerio sajón
Al final de la subida encontramos una iglesia gótica y un antiguo cementerio.
Aquí sí que es inevitable acordarse de Edgar Allan Poe.
En relatos como La caída de la Casa Usher, Poe consigue que los edificios, los paisajes y el silencio parezcan personajes de la historia.
Y hay algo de esa atmósfera en los rincones antiguos de Sighișoara.
No porque resulten terroríficos, sino porque parecen guardar historias que todavía no conocemos.
Es uno de esos lugares donde el silencio también tiene algo que contar.
Dónde comer en Sighișoara
Una opción especialmente apropiada para este viaje es el Restaurante Vlad Dracul, situado en una casa histórica relacionada con la familia de Vlad.
Su ambiente medieval y sus platos tradicionales rumanos encajan perfectamente con el recorrido.
Después, os recomiendo dedicar tiempo a callejear.
La ciudadela se puede recorrer gratuitamente, aunque algunos monumentos tienen entrada de pago.
Y llevad zapatos cómodos: las cuestas y los adoquines no perdonan.
Día 3. Del castillo de Miércoles al Palacio de Peleș
Recorrido: Sighișoara → Cantacuzino → Peleș → Bucarest
Distancia: 290–320 km
Tiempo de conducción: entre 5 y 6 horas en total.
Este es el día más intenso de nuestra ruta por Transilvania.
Hay bastante carretera, así que conviene madrugar y organizar bien las entradas.
Pero también es uno de los días más especiales.
Porque hoy vamos a visitar dos castillos completamente diferentes: uno que se convirtió en escenario de una famosa serie y otro que parece construido para un cuento de hadas.
Castillo Cantacuzino: bienvenidos a Nevermore
Si sois fans de Miércoles, seguro que reconoceréis este lugar.
El Castillo Cantacuzino, situado en Bușteni, fue utilizado para crear los exteriores de la Academia Nevermore en la primera temporada de la serie.
Y os aseguro que verlo en persona tiene su gracia.
El castillo fue construido en 1911 por el príncipe Gheorghe Grigore Cantacuzino, conocido como «el Nababo» por su enorme fortuna.
Durante el régimen comunista funcionó como sanatorio y posteriormente fue restaurado y abierto al público.
Pero su salto a la fama internacional llegó con Miércoles.
Eso sí, hay una pequeña trampa cinematográfica.
El castillo real no es exactamente igual al que aparece en la serie.
Para convertirlo en Nevermore, el equipo de producción modificó digitalmente parte de su arquitectura y añadió elementos que le daban una apariencia todavía más gótica.
Y aquí aparece nuestro tercer reto para los peques.
Tendrán que comparar el castillo real con la academia de la serie y descubrir cinco diferencias.
Después llega la parte más divertida: recrear una aparición de Cosa.
Solo necesitaréis una mano, un poco de imaginación y alguien dispuesto a esconderse detrás de una columna o un muro.
La fotografía puede quedar genial.
Y si viajáis con adolescentes aficionados a la serie, sospecho que esta parada tendrá bastante éxito.
Consejos para visitar el Castillo Cantacuzino
Os recomendamos reservar a primera hora si podéis. Es una buena oportunidad para disfrutar de los jardines y fotografiar el castillo con menos gente.
Las vistas de los montes Bucegi son espectaculares.
También puede haber entradas especiales para visitar una recreación de la habitación de Miércoles, conocida como la Cámara Secreta. Consultad su disponibilidad antes de viajar.
Podéis encontrar información en la web oficial del Castillo Cantacuzino.
Castillo de Peleș: el castillo que parece imposible
Después ponemos rumbo a Sinaia para visitar el Castillo de Peleș.
Y aquí cambiamos completamente de escenario.
Dejamos atrás el universo oscuro de Nevermore para encontrarnos con uno de los castillos más elegantes de Rumanía.
Peleș fue la residencia de verano de la familia real rumana.
Su construcción comenzó en 1873, por iniciativa del futuro rey Carlos I, y fue inaugurado en 1883.
Sus tejados puntiagudos, torres y fachadas decoradas ya justifican la visita.
Pero lo más sorprendente está dentro.
Salones con maderas talladas, vidrieras, obras de arte y detalles arquitectónicos impresionantes.
Además, incorporaba avances tecnológicos muy modernos para su época.
Es uno de esos lugares en los que no sabes muy bien hacia dónde mirar.
No estamos ante un castillo medieval, sino ante una residencia real que refleja el esplendor de la monarquía rumana.
Y merece mucho la pena conocerlo.
Importante: reservad la entrada con antelación. Es una visita muy demandada y los horarios pueden condicionar bastante la organización del día.
Después de Peleș, continuamos hacia Bucarest.
Y aquí termina nuestra aventura por los castillos de Transilvania, aunque todavía nos queda un día para descubrir una capital llena de contrastes.
Día 4. Qué ver en Bucarest en un día: de la pequeña París a las piscinas tropicales
Después de tres días entre bosques, montañas, leyendas y castillos, cambiamos de escenario.
Bucarest es una ciudad que sorprende por sus contrastes.
Edificios elegantes del siglo XIX, iglesias antiguas, grandes avenidas y enormes construcciones de la época comunista conviven en una capital con una historia bastante intensa.
Durante el siglo XIX y principios del XX recibió el sobrenombre de «la pequeña París», gracias a sus bulevares y su arquitectura de inspiración francesa.
Pero también conserva huellas de épocas mucho más oscuras.
Una de las primeras referencias documentales conocidas de Bucarest aparece en 1459, durante el gobierno de Vlad III.
Sí, nuestro amigo Vlad vuelve a aparecer.
Parece que no está dispuesto a dejarnos terminar el viaje sin despedirse.
Qué ver en Bucarest en un día
Nuestra propuesta es centrarnos en los lugares más representativos, sin intentar abarcar toda la ciudad.
1. Ateneo Rumano
Un edificio precioso, inaugurado en 1888, con una gran cúpula y columnas de inspiración clásica.
Un buen lugar para comenzar el paseo.
2. Plaza de la Revolución
Aquí tuvieron lugar algunos de los acontecimientos decisivos de la revolución rumana de 1989.
Podréis ver el antiguo Palacio Real y el Memorial del Renacimiento.
Es una parada interesante para conocer una parte de la historia reciente del país.
3. Palacio del Parlamento
Uno de esos edificios que impresionan por sus dimensiones.
Fue construido durante el régimen de Nicolae Ceaușescu y es un ejemplo de la arquitectura monumental de aquella época.
Si queréis visitarlo por dentro, necesitaréis reservar y dedicar aproximadamente una hora adicional.
En nuestra guía recomendamos consultar el procedimiento oficial de reserva, que puede requerir hacerlo por teléfono con al menos 24 horas de antelación, y llevar el DNI o pasaporte original. Comprobad las condiciones vigentes antes de la visita.
Nosotros os recomendamos valorar si os compensa, porque en una jornada es imposible verlo todo.
Para ahorrar tiempo, podéis recorrer el centro histórico a pie y utilizar un taxi para acercaros al Parlamento, que queda algo apartado.
4. Iglesia de Stavropoleos
Una pequeña joya del siglo XVIII escondida entre las calles del casco antiguo.
Su patio y sus detalles tallados merecen una parada.
5. Librería Cărturești Carusel y casco antiguo
Esta librería es una auténtica maravilla.
Varios pisos, balcones blancos y escaleras curvas que convierten el interior en uno de esos espacios donde apetece quedarse un buen rato.
Después podéis pasear por las calles de Lipscani y disfrutar del ambiente del centro histórico.
Para comer, dos lugares interesantes son Caru' cu Bere y Hanu' lui Manuc, ambos relacionados con la tradición gastronómica de Bucarest.
Therme București: un final de viaje bastante inesperado
Y ahora viene la parte que probablemente no esperabais encontrar en una ruta por la tierra de Drácula.
¡Unas piscinas tropicales!
A unos 25–40 minutos en coche del centro, dependiendo del tráfico, se encuentra Therme București, un enorme complejo de piscinas, toboganes y espacios de relajación rodeados de vegetación tropical.
Después de tres días subiendo escaleras de castillos y caminando por calles empedradas, la idea no suena nada mal.
Si viajáis con niños, tened en cuenta que el complejo está dividido en varias zonas:
-
Galaxy: la zona más familiar, con toboganes, piscina de olas y espacios de diversión. Es la indicada para niños de 3 a 14 años.
-
The Palm: una zona más orientada a la relajación, con restricciones de edad.
-
Elysium: espacios de bienestar y saunas, también con restricciones de edad.
Podéis escoger diferentes duraciones de entrada, como tres horas, cuatro horas y media o el día completo, según la oferta vigente.
Llevad bañador, chanclas y toalla.
Y, sobre todo, no intentéis visitar absolutamente todos los monumentos de Bucarest por dentro y llegar después al balneario.
Es mejor seleccionar algunas visitas y terminar el viaje disfrutando.
Porque también hay que saber descansar cuando viajamos.
En ella encontraréis:
-
La ruta completa de cuatro días, con sus desplazamientos.
-
Información histórica y curiosidades de los castillos y ciudades que visitamos.
-
Recomendaciones de restaurantes y consejos prácticos.
-
Indicaciones para reservar entradas y organizar las visitas.
-
Actividades y retos para que los peques investiguen mientras recorren Transilvania.
-
Una pequeña introducción al vocabulario rumano.
¿Y si los niños no fueran simples turistas, sino investigadores de misterios?
En Pepita Viajera hemos preparado una guía que incluye mucho más que monumentos y restaurantes.
Los pequeños viajeros tendrán que investigar la verdadera historia de Drácula, buscar un dragón dorado escondido en una ciudad medieval y descubrir qué diferencias existen entre el castillo real de Cantacuzino y la academia Nevermore.
Una manera de viajar, jugar y aprender sin que nadie tenga la sensación de estar haciendo deberes.
[DESCARGAR GUÍA DE TRANSILVANIA + MISIÓN HALLOWEEN]
Y aunque la hemos preparado pensando especialmente en Halloween, podéis utilizarla en cualquier momento del año.
Los castillos, las leyendas y los misterios no entienden de calendarios.
Preguntas frecuentes para organizar una ruta por Transilvania
¿Cuántos días se necesitan para visitar Transilvania?
Con cuatro días puedes conocer algunos de los lugares más emblemáticos de Transilvania y combinar la ruta con una visita a Bucarest. Nuestro itinerario incluye Brașov, Bran, Sighișoara, Cantacuzino y Peleș. Es un recorrido intenso, así que conviene organizar bien los desplazamientos.
¿Merece la pena viajar a Transilvania en Halloween?
¡Muchísimo! Especialmente si te gustan los castillos, las leyendas y las historias de misterio. Algunos monumentos preparan actividades especiales durante Halloween, aunque es importante comprobar las fechas y reservar con antelación.
¿Se puede visitar Transilvania con niños?
Sí. Transilvania es un destino muy interesante para viajar en familia. Sus castillos, ciudades medievales y leyendas permiten combinar turismo cultural con juegos y actividades educativas. En nuestra guía descargable encontrarás tres retos infantiles para realizar durante el viaje.
¿Dónde está el castillo de Drácula?
El famoso castillo de Drácula es el Castillo de Bran, situado cerca de Brașov, en Rumanía. Aunque se relaciona popularmente con el vampiro de Bram Stoker, no existen pruebas históricas sólidas de que Vlad el Empalador viviera allí.
¿Dónde está el castillo de Miércoles, la serie de Netflix?
El Castillo Cantacuzino, situado en Bușteni, Rumanía, se utilizó para crear los exteriores de la Academia Nevermore en la primera temporada de Miércoles. El edificio fue modificado digitalmente para darle la apariencia que vemos en la serie.
¿Es mejor recorrer Transilvania en coche?
Para nuestra ruta de cuatro días recomendamos alquilar un coche. Permite organizar las visitas con mayor libertad, aunque hay que tener en cuenta que los desplazamientos por carretera pueden ser más lentos de lo esperado.
¿Se puede hacer esta ruta en tres días?
Sí, pero habrá que renunciar a algunas visitas. La propuesta está pensada para cuatro jornadas, y especialmente el tercer día es bastante intenso. Si solo disponéis de tres días, os recomendamos priorizar los castillos y ciudades que más os interesen.
¿Cuál es la mejor época para visitar Transilvania?
Halloween es una época estupenda si os gusta el ambiente de misterio y queréis encontrar actividades temáticas. Además, los colores del otoño en los Cárpatos hacen que los paisajes resulten especialmente bonitos.
Pero la ruta también puede disfrutarse en primavera, verano o invierno. Solo tendréis que adaptar la ropa, los horarios y las visitas a las condiciones de cada estación.
Y colorín colorado... ¿o quizá no?
Edgar Allan Poe escribió historias en las que lo más inquietante no siempre era aquello que se veía, sino lo que nuestra imaginación era capaz de construir.
Y creo que ahí está parte del encanto de Transilvania.
Porque detrás de cada castillo encontramos una historia real, pero también una leyenda que ha viajado durante siglos.
Hemos conocido al verdadero Vlad, descubierto que el castillo de Drácula quizá no era el que imaginábamos, recorrido la ciudad donde nació su leyenda y visitado una academia que, en realidad, nunca existió.
Y, entre tanta historia de vampiros, también hemos encontrado pueblos preciosos, paisajes increíbles, buena comida y un país que merece muchísimo la pena conocer.
Al final, viajar tiene bastante de eso: llegar con una idea de un lugar y regresar con otra completamente distinta.
Así que, si alguna vez os apetece cruzar los bosques de los Cárpatos y seguir las huellas del conde más famoso del mundo, ya sabéis por dónde empezar.
Solo una última recomendación...
Si alguien llama a vuestra puerta en mitad de la noche, recordad que, en las historias de vampiros, invitar a entrar a un desconocido nunca suele ser una buena idea.
¡Feliz viaje, pequeños y grandes exploradores!
Pepita Viajera. Viajar, descubrir y aprender por el camino.












